La firma del operario
sin papel, sin burocracia adicional
El operario firma digitalmente al completar un proceso. El supervisor firma al validar la producción. La firma queda vinculada al registro con fecha, hora y contexto. Evidencia inmediata para auditorías ISO — sin ningún paso adicional.
La validación formal en planta sigue siendo papel — o no existe
Sin evidencia digital, la trazabilidad es incompleta
El registro existe. El proceso se ejecutó. Pero no hay prueba formal de quién lo aprobó. La firma digital cierra esa brecha sin añadir trabajo.
La firma ocurre en el mismo momento que la acción
No es un paso adicional. La firma digital se integra en el flujo natural de trabajo — el operario firma al completar, el supervisor firma al validar. Todo dentro del mismo gesto.
Al completar un proceso
Cuando el operario termina los pasos del SOP y registra la finalización, puede firmar digitalmente en ese mismo momento. La firma queda vinculada a la sesión, con su nombre, fecha y hora exacta.
Al validar la producción
Cuando el encargado revisa y valida las sesiones de producción del turno, firma digitalmente cada validación. Queda registrado quién aprobó qué y cuándo — sin formularios adicionales.
Al aprobar una certificación
Cuando REELEVO certifica automáticamente a un operario al completar las ejecuciones requeridas, el responsable puede añadir su firma digital de conformidad. Evidencia completa del proceso de certificación.
Lo que queda registrado en cada firma
No hace falta firmarlo todo. Empieza por el control que hoy se firma al final del turno de memoria.
60 días del plan Pro, sin tarjeta
Toda la evidencia en segundos — sin buscar en archivadores
Cuando llega una auditoría ISO 9001 o interna, el responsable de calidad accede al historial de firmas desde el panel de REELEVO. Filtro por proceso, por operario, por rango de fechas. Los registros firmados están todos en el mismo sitio, organizados y exportables.
- Buscar en archivadores físicos
- Registros incompletos o ilegibles
- No siempre sabes quién firmó qué
- Horas de preparación para la auditoría
- Filtro por proceso y fecha en segundos
- Todos los registros completos y con fecha
- Identidad del firmante siempre trazable
- Exportable al momento para el auditor
Firma digital operativa — no firma electrónica cualificada
Lo que sí hace: La firma digital de REELEVO proporciona evidencia operativa trazable — quién firmó, cuándo, qué aprobó y desde qué dispositivo. Es suficiente para la inmensa mayoría de necesidades de auditoría industrial: ISO 9001, BRC, auditorías internas de calidad y revisiones de cliente.
Lo que no hace: La firma de REELEVO no es una firma electrónica cualificada (FEQ) con certificado digital personal acreditado, del tipo requerido para contratos legales o trámites ante la Administración. Si necesitas ese nivel de firma para documentos con efectos jurídicos externos, REELEVO no lo cubre. Para procesos internos de planta — que es el 99% de los casos industriales — la firma operativa de REELEVO es suficiente.
Preguntas frecuentes
¿Es firma electrónica cualificada?
No, y conviene decirlo claro. No es una firma cualificada con certificado reconocido en el sentido del reglamento eIDAS, así que no está pensada para contratos ni para efectos jurídicos frente a terceros. Es firma operativa: evidencia interna de quién ejecutó y quién validó.
¿Para qué sirve entonces?
Para cerrar el círculo de responsabilidad dentro de la planta: el operario firma al completar un proceso y el supervisor al validar la producción. Sustituye al papel firmado que se archiva en una carpeta, con la ventaja de que la firma queda unida al registro de la ejecución concreta.
¿Vale como evidencia en una auditoría?
Como evidencia operativa interna, sí: demuestra que hubo una validación, de quién y cuándo, ligada al proceso y su versión. Si tu auditoría exige firma cualificada para un documento concreto, ese documento necesita otra herramienta; para el día a día de planta esto es lo que suele pedirse.
¿Cómo firma el operario?
En el mismo momento y en el mismo sitio donde termina el trabajo, desde su móvil. Lo importante no es el gesto sino el cuándo: una firma que se recoge en bloque al final del turno certifica un recuerdo, no una ejecución.
Cierra la brecha entre "se hizo"
y "puedo demostrarlo"
Activa la firma digital en los procesos que de verdad la necesitan. Sin meter más papeleo ni cambiar la rutina del equipo.
