Lo que ya tienes escrito
Sueltas el documento —hasta 10 MB— y la IA lo propone troceado en hasta 20 pasos, en su idioma original.
Nadie abre un PDF del servidor con las manos sucias y la máquina parada. Por eso la instrucción de trabajo acaba siendo lo que recuerda el veterano, y por eso se documenta el 100 % y se usa el 0 %. Aquí vive en la máquina, se abre con el móvil y se consulta en tres segundos.
Un software de instrucciones de trabajo digitales no cambia el contenido de la instrucción de trabajo: cambia dónde vive y quién la escribe.
QR en la máquina y la instrucción de trabajo se abre directa desde el móvil, sin instalar nada, sin cuenta y sin contraseña que recordar. Si la wifi cae con el proceso ya abierto, sigue ahí.
El operario experto escribe la instrucción de trabajo mientras trabaja, así que incluye los puntos críticos y el troubleshooting que solo él conoce: «si la presión sube, espera 30 segundos».
No es «lee esto y adivina el siguiente paso»: es paso 1, check, paso 2, check. Con foto y vídeo en cada uno.
Cambia un parámetro, se actualiza una vez y llega a todos los puestos a la vez. Y cuando el tutor anota algo que no estaba claro, el turno siguiente ya lo ve.
El 77 % de las pymes industriales españolas no tiene procedimientos operativos documentados y actualizados.Fuente: Encuesta REELEVO 2025 sobre dependencia operativa en pymes industriales.


No es el precio ni la resistencia del operario: es que alguien tiene que escribir cien instrucciones de trabajo desde cero.
Sueltas el documento —hasta 10 MB— y la IA lo propone troceado en hasta 20 pasos, en su idioma original.
Grabas al operario haciéndolo y los pasos se proponen a partir de lo que se ve.
Queda pendiente de revisión: nada llega al puesto sin que una persona lo valide.
Es la base de otras cosas: cobertura de bajas · onboarding de operarios · para calidad.
No solo las instrucciones de trabajo de máquina: las instrucciones de prevención, los procedimientos de calidad y las normas generales viven en el mismo sitio, con el mismo control de versiones y la misma evidencia.
Al publicar una versión nueva, los afectados vuelven a quedar pendientes. Cada instrucción muestra quién la ha aceptado y quién falta, y cada trabajador ve todos sus pendientes en su portal.
El trabajador lee, responde al test si lo hay y acepta la versión vigente con su código personal. Queda registrado quién, qué versión y cuándo.
Superar el test y aceptar deja al trabajador habilitado en esa instrucción, con caducidad configurable y aviso de lo que vence.
El informe PDF periódico incluye los acuses del periodo: trabajador, instrucción, versión, fecha y vía. Sin carpetas ni hojas de firmas.
Cómo se desborda la gestión documental en papel y cómo se recupera: gestión documental de PRL e instrucciones de trabajo · acuse de lectura · cómo digitalizar las instrucciones de trabajo
Una herramienta que sustituye los procedimientos en papel o en PDF por instrucciones paso a paso que el operario abre en el propio puesto, con foto y vídeo en cada paso y una única versión vigente. REELEVO es un software de instrucciones de trabajo digitales pensado para pymes industriales: se documenta desde el móvil y se consulta escaneando un QR en la máquina.
Dónde vive el documento y si alguien lo mira. Un PDF en una carpeta compartida obliga al operario a ir a buscarlo, así que en la práctica pregunta al veterano. Aquí la instrucción de trabajo aparece en el puesto, con fotos y vídeo del paso, y con una única versión vigente para toda la planta.
Escaneando un QR colocado en la máquina desde su móvil. No necesita instalar nada, ni crear una cuenta, ni recordar una contraseña, que es justo lo que hace fracasar la adopción con personal temporal o con plantilla poco habituada a herramientas digitales.
Entre dos y cinco: los que más rotación tienen o más reprocesos generan. Los seis tipos que más se repiten son arranque y parada (la secuencia exacta y qué esperar en cada etapa), cambio de parámetros (valores, tolerancias y qué NO hacer), mantenimiento básico, troubleshooting (el árbol de diagnóstico de los fallos habituales), control de calidad (qué mira, toca y mide el operario) y limpieza GMP con checklist por zona para conformidad ISO/IATF. Documentar la planta entera antes de empezar a usar nada es el camino corto a que el proyecto se abandone.
No. Puedes subir los que ya tengas en Word o PDF y la IA propone el proceso troceado en pasos, en el idioma original del documento. Para lo que nunca se escribió, puedes grabar en vídeo al operario haciéndolo y se proponen los pasos a partir de lo que se ve. En los dos casos el resultado queda pendiente de revisión: tú lo corriges y lo apruebas antes de que llegue al puesto.
El operario que domina el proceso, acompañado de alguien que le dé estructura. Cuando lo redacta calidad desde un despacho sale un documento formalmente correcto que pierde los detalles reales del puesto, que son precisamente los que evitan el error.
Se actualiza una vez y el cambio llega a todos los puestos a la vez, con su versión. Desaparece la situación de tener tres revisiones distintas conviviendo en tres líneas, y no hay que reimprimir ni recoger copias antiguas.
No hace falta ordenar toda la planta de golpe. Con una instrucción de trabajo crítica disponible donde se trabaja ya cambia la forma de operar.